Denominación de Origen

En 1987 el vino de Toro obtiene su reconocimiento como Denominación de Origen.

La zona de esta Denominación está condicionada por un clima continental extremado, con influencias atlánticas, con precipitaciones medias que oscilan entre los 350-400mm. anuales y con un total de horas de sol efectivas de 2.600, pudiendo llegar a las 3.000. Sobre este hábitat se ha desarrollado durante siglos una variedad inédita, que ha conseguido el sello de autóctona e irrepetible en otro ecosistema, la Tinta de Toro.

En la actualidad están autorizadas cuatro variedad de uva para la elaboración de vinos v.c.p.r.d., dos blancas (Malvasía y Vedejo) y dos tintas (Tinta de Toro y Garnacha Tinta). La producción media en la zona alcanza los 14.500.000 kg. de uva que corresponden a 3.500 Has. de viñedo inscritas.

El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Toro avala la calidad de quince bodegas amparadas, donde se autoriza la elaboración de vinos blancos, rosados y tintos con la mención de “jóvenes”, “crianzas”, “reservas” y “grandes reservas”; todos estos vinos se suministran únicamente en envase de vidrio, distribuyéndose las botellas con la contraetiqueta numerada y expedidas únicamente por la Denominación de Origen.