La zona de producción de la D.O. Toro está, prácticamente, dentro de la Comarca Agraria denominada "Bajo Duero".
Suelos
El suelo está formado por elementos provenientes de la descomposición y disgregación de areniscas, arcillas y pudingas calizas Pliocénicas que han originado suelos pardos calizos sobre material no consolidado.
Los suelos donde se asientan la mayoría de los viñedos pertenecen a la Era Terciaria, Época Paleógena (Eoceno¬-Oligoceno), siendo del Eoceno en la parte derecha del río Duero.
Son suelos de textura arenosa, ligeros, aumentando en profundidad el contenido en elementos finos. La cantidad de elementos gruesos, gravas, es variable y se distribuye irregularmente por zonas. Se pueden considerar suelos fáciles de trabajar, calientes y que originan un adelanto de la maduración.
En cualquier caso, no existen valores muy extremados de todas las variables analizadas, cambiando de unas zonas a otras y tampoco existen problemas en cuanto a salinidad del suelo ni por la caliza activa. Hay que destacar, que debido a las características de los suelos de la Comarca de Toro, no hay problemas de Filoxera.
Climatología
Es un clima extremado y continental, con influencias Atlánticas, con una oscilación de la temperatura media de verano a invierno de 18ºC.
De acuerdo con estas características el ciclo vegetativo de la vid es de unos 230 días, dando mayor cantidad de alcohol y de color en el fruto, pero menos acidez fija. La escasa lluvia y la aridez evitan una gran producción y una mayor graduación de los caldos.
Todas estas condiciones climáticas, extremado frío en invierno, gran número de horas de sol, carencia de humedad ambiental, etc., dan una calidad excepcional a la uva, lo que es primordial para la elaboración de buenos vinos. “En Toro el frío se va antes".